
Sobre mí
Un taller con las manos siempre en el barro.
Solía nació de las ganas de hacer las cosas despacio. Aquí el torno gira a su ritmo, las piezas se secan lo que tengan que secarse y cada persona sale con algo hecho por sus propias manos — chueco, único e irrepetible.
Trabajamos con esmaltes propios y una paleta cálida que se nota en cada pieza. Abrimos el taller para clases regulares, encuentros puntuales y encargos.
— Fundadora y ceramista de Solía
Despacio
No hay prisa. Una pieza tarda semanas entre que se tornea, se seca, se quema, se esmalta y se vuelve a quemar. Ese tiempo es parte de la pieza.
A mano
Todo sale del estudio: los esmaltes se preparan aquí y cada pieza pasa por las mismas manos de principio a fin. Por eso ninguna sale idéntica a otra.
Con gente
El estudio se llena varias veces por semana. Enseñar es la mitad del trabajo, y ver a alguien sacar su primera pieza del torno no se gasta nunca.
¿Nos conocemos?
Ven a un taller, date una vuelta por el estudio, o escríbeme a studio@soliaestudio.mx.
